Flea anuncia ‘Honora‘, disco de debut en solitario que llegará el próximo 27 de marzo con colaboraciones de Nick Cave, Thom Yorke y Warren Ellis. El álbum, entregado al jazz contemporáneo, contiene, además, seis canciones originales y versiones de Frank Ocean, George Clinton, Jimmy Webb y Ann Ronell.
Tras cinco décadas en Red Hot Chili Peppers, Flea ha encontrado el tiempo y el espacio para grabar este álbum en el que, además de tocar el bajo, recupera su instrumento original: la trompeta. El LP estará disponible en edición digital, CD y en varios ediciones en vinilo (estándar, indie y D2C).
‘Honora’ ha sido grabado con un elenco de músicos de lujo. A saber: el guitarrista Jeff Parker (Tortoise), Anna Butterss (Jason Isbell, Andrew Bird) en el doble bajo, el batería Deantoni Parks (KUDU, The Mars Volta) y el percusionista brasileño Mauro Refosco (David Byrne, Atoms for Peace, Red Hot Chili Peppers).
Flea y Thom Yorke en ‘Traffic lights’
‘A plea’ fue el primer anticipo hace unos días. Ahora podemos ya escuchar en plataformas digitales la canción ‘Traffic lights’, compuesta y grabada con Thom Yorke (voz, piano y sintetizadores).
“Deantoni y yo tocamos lo que se convirtió en ´Traffic Lights´ el primer día. Algo en ella me recordó a Atoms for Peace, así que se la mandé a Thom. Conociéndole, pensé que tenía un ritmo y una sensibilidad con los que se identificaría. Y acerté, así fue», explica Flea.
Y todavía continúa: «Tiene una melodía preciosa y una letra que habla de vivir en un mundo «al revés» y de cómo dar sentido a las cosas cuando nos encontramos con toda esta mierda falsa y mierda real. Cada uno tiene su forma de lidiar con el mundo. Pero él es el cabrón más cálido, espontáneo y improvisador que hay”.
El músico americano recuerda cómo se le introdujo en el jazz de niño cuando amigos de su familia tocaban en el salón de casa; “Fue lo más grande que había visto. La naturaleza salvaje, la calidez y nosotros formando parte de ella. Bebop puro. Boom. Sabía que había cosas más elevadas en esta tierra, muy por encima de la mezquindad que me había dejado desanimado. La santísima trinidad de mi vida, la música, los deportes y la naturaleza, estaba completa”.
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Aunque soñaba con ser como sus héroes Miles Davis, Dizzy Gillespie o Clifford Brown, el camino de Flea trascurrió por otro sendero cuando su amigo Hillel Slovak le animó a tocar el bajo y a unirse a su banda, Red Hot Chili Peppers. En 1991, en pleno ascenso de los Chili Peppers, y cuando estaba rodando la película ‘My own Private Idaho’ con Gus Van Sant, compartió con un amigo su intención de «grabar un disco instrumental con grooves hipnóticos y melodías alucinantes”, para lo que tenía que volver a tocar la trompeta.
A medida que se acercaba su sesenta cumpleaños, Flea se dio cuenta de que si no recuperaba de nuevo la trompeta probablemente ya lo hiciese nunca. Así que se decidió a practicar todos los días durante dos años, en medio de una gira mundial de su grupo y con un recién nacido en casa. Cuando pasasen esos dos años, haría un disco, independientemente del conocimiento o el talento que pudiese atesorar.
Antes de ‘Honora’, Flea nunca había tenido miedo de hacer música, pero le preocupaba que el super grupo que había juntado pensase en él como un farsante. “Resultó que todos ellos eran personas que me apoyaban de verdad, y me conmovían profundamente cada día con su generosidad… Sentarme en una sala y tocar música con ellos me hacía sentir como si estuviera drogado. Estaba eufórico, alucinando y flotando por el estudio. Los quiero, realmente se entregaron por completo. Me inclino ante ellos”, termina.

